
Una vez,
allí en la finca, después de una rica comida, que nos habían preparado nuestras
familias, tuvimos tiempo libre, para posteriormente, reunirnos todos en el oratorio y tener una pequeña
oración, donde se nos presentó el cartel
de JMV de este año.
Una vez terminado este
pequeño acto, formamos grupos, para elaborar carteles con obras de
misericordia. Para conseguir todo el material, teníamos que inventarnos preguntas
vicencianas y luego nuestras catequistas nos hacían otras preguntas sobre San
Vicente de Paúl.
Fue una tarde emocionante de convivencia de catequistas y compañeros.
¡Esto no acaba más que empezar!